La variación no es un defecto
Cada pieza se esmalta a mano y se cuece a 1240 °C, así que el tono, el brillo y el espesor del esmalte cambian entre una taza y otra del mismo modelo. Cuando hablamos de cerámica artesanal nos referimos a eso: diferencias visibles que no se repiten de forma idéntica. Si buscás una serie exactamente igual, la pieza artesanal no funciona así y preferimos decirlo antes.
Gres y porcelana no son lo mismo
Ambas pastas se cuecen en el mismo horno, pero se comportan distinto en la mesa. El gres tiene una presencia más robusta y tolera bien el uso diario; la porcelana es más fina y liviana, y pide un trato algo más cuidadoso. No atribuimos a ninguna de las dos una resistencia absoluta: lo que sí podemos contar es cómo se trabaja cada una y qué sensación ofrece al servir.
Las macetas sin agujero tienen un uso puntual
No llevan drenaje por decisión de diseño, no por olvido. Funcionan como cubre-macetas o como contenedor exterior de una maceta con agujero, siempre controlando el riego para que la raíz no quede en agua estancada. Si la idea es trasplantar directamente, conviene otra pieza.